Trucos para hacer un moodboard

Cuando diseñamos estamos proyectando lo que queremos contar. Este proceso resulta difícil y costoso en cuanto a tiempo ya que requiere de un amplio análisis para que todo el proceso de ideación sea correcto.

Con el objetivo de amenizar todo este proceso, se diseñó una especie de técnica que facilitó y resumió todo el análisis en distintos elementos gráficos y visuales. Esta técnica pasó a llamar Moodboard y actualmente forma parte del diseño gráfico.

¿Qué es un Moodboard?

Se define como una especia de técnica o herramienta visual que suele presentarse de forma física o gráfica. En ocasiones lo relacionamos con el collage pero va mucho más allá del collage.

Es una mezcla de todas las ideas y conclusiones que hemos obtenido de una fase amplia de análisis, es decir, el resultado final de todas las comeduras de cabeza que hemos tenido durante el proceso de edición.

¿Para qué sirve?

  1. Es una herramienta capaz de transformar las ideas (conceptos) en forma de elementos gráficos o físicos. Resume todo lo que tenemos en la mente y le da forma, color y una textura determinada.
  2. Cuando diseñamos un moodboard el campo creativo aumenta. Trabajamos una parte de nuestra mente que se dedica exclusivamente a la creatividad y el trabajo personal.
  3. Si estás en una fase de diseño en la que te has bloqueado, el diseño de un moodboard viene muy bien en esos casos. Es el salvavidas del estancamiento artístico, ya que ayuda a aclarar mejor las ideas y a organizarlas e introducirlas en su correspondiente cajón.
  4. A la hora de diseñar un moodboard hay que dejar claro y saber que estamos transmitiendo o comunicando un mensaje a nuestro público que lo va a ver. Por eso tiene que estar diseñado intencionadamente. La colocación y el orden de todos los elementos debe seguir unas pautas y un por qué.

¿Cómo diseñarlo?

Fuente: Domestika

Conceptos o palabras que definan el trabajo

Lo primero que hay que definir es en qué se va a basar el moodboard, par qué público, con qué finalidad, qué temática vamos a emplear. Para responder a todas esas preguntas, hay que realizar una lista amplia con conceptos que nos aproximen a una respuesta clara. Lo recomendable es anotar un total de 10 conceptos clave y escoger entre los primeros 5. Cuanto menos añadas, más fácil te resultará luego decantarte pero también es verdad que tendrás menos ideas.

Busca elementos que te ayuden

Un buen elemento clave que sirve para empezar a proyectar tus primeras ideas son las imágenes. Por ello, es importante que tengas una colección de imágenes, no muy extensa, pero cuántas más encuentres más ideas te irán surgiendo.

Piensa en los demás elementos

Nos referimos a todos aquellos elementos que pueden ser gráficos o físicos y pueden ayudarte con el proceso creativo. En un moodboard es imprescindible que, además de las imágenes, realices una amplia búsqueda de elementos como texturas, tintas cromáticas, tipografías… que puedan ofrecerte un carácter adecuado y apto para tu proyecto y para el tono de mensaje que quieres comunicar.

Escoge y comienza a diseñar

Una vez tengas todos los elementos planteados, es hora de comenzar con la elección final y descarte final. Para ello, tendrás que descartar todos los elementos que no te sirvan con un buen motivo. Hay veces que los mejores moodboards se han realizado con elementos reciclados de la papelera.

El proceso final

A esta fase llegas cuando ya has descartado los elementos que no te sirven. En esta fase final solo hay que ponerlos en orden. Un orden que está formado por una serie de bocetos previos al resultado final y que también tendrás que escoger. Una vez terminado, solo queda presentarlo y para ello es muy importante que muestres el proceso por el cuál lo has diseñado.

 

Ahora que ya tienes los trucos para diseñar tu moodboard, puedes utilizar distintas herramientas como canva, pinteres, niice o go moodboard. En conclusión, diseñar un moodboard no es lo mismo que hacer un collage. Requiere de una síntesis y un orden lógico de todos los elementos que conforman el proyecto.